2002
CONCLUSIONES GENERALES SOBRE LOS INFORMES POR PAIS PRESENTADOS EN LA PRIMERA CONFERENCIA DE LA RIADIS
Caracas, Venezuela, del 14 al 18 de octubre, 2002
I. Número y Estructura de los Informes
La Primera Conferencia Constitutiva de la RIADIS escuchó 15 informes sobre la situación de las personas con discapacidad y sus familias, elaborados y expuestos por representantes del mismo número de países de Iberoamérica.
Estos países fueron: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela.
Aún cuando la Comisión Gestora de la RIADIS buscó que tales informes fueran estructurados a partir de un esquema común, que tomaba como base las Normas Uniformes de las Naciones Unidas, por diversas causas, la mayoría se redactó sin responder a la estructura requerida.
II. Esquema Desarrollado
No obstante la diversidad prevaleciente en la estructura de los informes, la Comisión Redactora de la Primera Conferencia de RIADIS, valoró y tomó nota de los contenidos más comunes y concluyó que se pueden ordenar en cinco grandes áreas; las cuales se enumeran a continuación:
a)Datos estadísticos sobre discapacidad. b)Marco jurídico. c)Políticas públicas y presupuesto. d)Entidades públicas relacionadas con el tema. e)Movimiento asociativo de las personas con discapacidad y sus familias.
El propósito inicial de la Comisión Redactora era elaborar un informe – síntesis a partir de los datos aportados, mediante el cual pudiéramos presentar un acercamiento a la situación particular de cada uno de los países participantes en la Primera Conferencia de la RIADIS.
III. Propuesta a la Conferencia
La imposibilidad material de satisfacer ese propósito nos llevó a considerar y aprobar las siguientes iniciativas, a saber:
1.- Que sobre la base del esquema desarrollado y propuesto por la Comisión Redactora, el Comité Directivo que elija esta I Conferencia, integre un grupo de trabajo que complete la elaboración del informe y lo presente en un plazo de tres meses.
2.- Que los representantes de los países participantes, siguiendo como guía el esquema fijado por la Comisión Redactora, completen datos y se comprometen a hacérselos llegar al equipo de trabajo que nombre el Comité Directivo.
3.- Que el informe, en su versión final, se haga circular entre todos los participantes de esta I Conferencia; asimismo que se difunda en todos los ámbitos de interés de la RIADIS. De esta tarea se hará cargo la persona a la que el Comité Directivo nombre en la Secretaría General.
IV. Conclusiones Generales
Hechas estas consideraciones y formulada tal propuesta, la Comisión Redactora arribó a las siguientes conclusiones generales a partir de los datos aportados en la presentación de los 15 informes:
a)Estadísticas
Con respecto a la estadística sobre discapacidad, domina la diversidad en los datos que se aportan. Está claro que siendo como son tales datos, fruto de distintas metodologías y enfoques, el producto, inevitablemente, tendrá un sello disímil.
Igualmente se puede concluir que no todos los Estados de los países participantes en esta Conferencia, prestan el mismo interés a tal auscultamiento estadístico, importante y necesario para cuantificar a la población con discapacidad, determinar sus características y necesidades y planificar adecuadamente los servicios y requerimientos particulares.
La variedad en los datos aportados en relación al porcentaje de personas con discapacidad en nuestros países, nos hace concluir también que se parte de bases diversas de definición, caracterización y clasificación de las discapacidades.
Asimismo es preocupante el caso de países en los cuales las investigaciones estadísticas, no alcanzan la rigurosidad requerida pero, igualmente, aportan datos que podrían minimizar la importancia social de la discapacidad.
Consecuentemente, mientras no se avance en investigaciones estadísticas que nos proporcionen datos más confiables, podremos utilizar el dato de referencia, aportado por la Organización Panamericana de la Salud – Organización Mundial de la Salud (OPS – OMS).
Finalmente, en lo que se refiere a este rubro estadístico, consideramos que debemos de considerar este tema como objeto de investigación para la RIADIS. Eso si, alejándonos de clasificaciones de la discapacidad establecidas por el modelo médico y tomando como base, el enfoque que relaciona la discapacidad con el entorno; lo cual nos permite determinar mejor las desventajas y exclusión prevalecientes.
b)Marco jurídico
En relación con el marco jurídico, que fija los derechos de las personas con discapacidad en nuestros países, la diversidad más que la coincidencia, es lo que prevalece.
Todo indica que muy pocos países tienen claramente incorporado el tema en sus Constituciones Nacionales.
Las Normas Uniformes de Naciones Unidas han influenciado las legislaciones de la mayoría de los países en diversos grados y formas.
Hay países que cuentan con leyes generales sobre discapacidad y en otros, el tema aparece disgregado en varias leyes. Será útil para RIADIS conocer más a fondo el marco jurídico de todos los países involucrados en la Red, en función de comparar los cuerpos normativos, valorar la base filosófica y paradigmática sobre la que se asientan y analizar sus características y alcances.
En medio de la diversidad jurídica que podemos apreciar, si pareciera una característica común, la debilidad de las sanciones que establecen los Estados, en caso de que se incumpla la normativa.
De igual manera y como consecuencia de tal debilidad sancionatoria, entre otras causas, otro rasgo común, es el incumplimiento de las normas vigentes. Es evidente, una vez más que entre el dicho y el hecho, hay un enorme trecho.
Otro punto de interés para la RIADIS en lo relativo al marco jurídico sobre discapacidad, es la Convención interamericana para la iluminación de todas las formas de discriminación contra las personas con discapacidad.
Actualmente 10 países ratificaron esta convención regional. Es pertinente indicar que ésta ya había entrado en vigor a partir de que el sexto Estado ratificante, hubiera depositado el correspondiente instrumento de ratificación (15 de agosto del 2001).
Tal ratificación se ha dado en el orden siguiente:
- Costa Rica (8 de febrero del 2000).
- Argentina (10 de enero del 2001).
- México (25 de enero del 2001).
- Panamá (16 de febrero del 2001).
- Uruguay (20 de julio del 2001).
- Brasil (15 de agosto del 2001).
- Paraguay (30 de agosto del 2001).
- Chile (26 de febrero del 2002).
- El Salvador (8 de marzo del 2002).
- Colombia (25 de junio del 2002).
Es bueno hacer notar que de los 15 países presentes en esta I Conferencia de la RIADIS, hay 7 que todavía no las han ratificado. Ellos son: Bolivia, Ecuador, Guatemala, Nicaragua, El Perú, República Dominicana y Venezuela.
En este sentido, sería oportuno desarrollar esfuerzos, tanto de los movimientos asociativos de estos países como de la RIADIS, en general, orientados a la ratificación de este instrumento jurídico del sistema de la OEA.
Es pertinente también llamar la atención con respecto al mecanismo que se activa una vez que se deposite el décimo primer instrumento de ratificación; cuál es el establecimiento de “un Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad, integrado por un representante designado por cada Estado parte (Art. VI, Convención Interamericana). Esto se da con la ratificación de la Convención, por parte del próximo Estado.
Igualmente es digno de tomar en cuenta lo expresado por el numeral 1 del Art. V de dicha Convención, que reza lo siguiente:
“Los Estados parte promoverán, en la medida en que sea compatible con sus respectivas legislaciones nacionales, la participación de representantes de organizaciones de personas con discapacidad ... en la elaboración, ejecución y evaluación de medidas y políticas para aplicar la presente Convención.”
Como se ve ésta puede ser una puerta de entrada del movimiento asociativo para incidir en el cumplimiento de lo que establece esta Convención.
Asimismo será importante incidir en el nombramiento de los representantes de los Estados, que conformarían el comité mencionado. Si se trabaja y se influye bien tendremos más posibilidades de que a este comité lleguen representantes comprometidos o no con la causa de los derechos humanos de las personas con discapacidad.
c)Políticas públicas y presupuesto
En estos tópicos domina ampliamente la coincidencia pero de un modo negativo. Políticas públicas consistentes en la materia, pareciera que existen en un muy escaso número de países.
En otros países o no se han, ni siquiera, formulado tales políticas o no se ha derivado de su elaboración, una ejecución significativa y vigorosa.
Cabe también subrayar que en la mayoría de los países representados en esta Conferencia de RIADIS, las políticas y acciones relacionadas con discapacidad se cargan las instancias de salud y seguridad social, menoscabando el carácter transversal que tiene el tema.
En el campo de los recursos destinados a programas vinculados con el desarrollo y mejoramiento de las condiciones de vida de la población con discapacidad, gana la partida con amplitud la escualidez de las cifras.
Se determina con ello que discapacidad no está en la mira, ni en las prioridades de la agenda social de la inmersa mayoría de los Estados iberoamericanos.
d)Entidades públicas
En lo referente a entes públicos vinculados directamente con discapacidad, también la diversidad impone sus dominios. En algunos países, existen entidades rectoras que orientan todo lo relacionado con el campo de la discapacidad. En otros, tal rectoría trasciende el campo de la orientación y la asesoría, ya que se le faculta para labores de fiscalización y control de cumplimiento de la normativa vigente.
En todos los países, existen instituciones y programas de prestación directa de servicios a las personas con discapacidad y sus familias. Prevalecen los servicios de seguro social, salud y educación. Se notan, entre otros, los vacíos en materia de capacitación y fomento del empleo.
Igualmente pareciera que los Estados no han desarrollado sistemas que unifiquen o coordinen criterios y acciones, en las instituciones que trabajan en el campo.
e)Movimiento asociativo
Los países presentan diferentes grados de desarrollo de sus movimientos asociativos.
En algunos, existen asociaciones que se han organizado en federaciones, ya sea constituidas sobre la base de discapacidades comunes o de otras características.
Pareciera que la excepción es la norma en lo referente a constitución de confederaciones en las que se unifiquen todas las discapacidades.
En otros países, todavía no se ha avanzado más allá de constituir asociaciones.
Por otra parte, todo indica que prevalecen las organizaciones que se dedican a prestar diverso tipo de servicios; algunas de ellas todavía ancladas en paradigmas tradicionales.
Un rasgo dominante, que se desprende de los informes, es que son pocas las organizaciones nacionales que desarrollan su trabajo con una orientación política, propiciadora de un cambio general más profundo.
Consecuentemente, los niveles de incidencia orientados a generar o cambiar leyes y políticas públicas en materia de discapacidad, son tan insuficientes como limitados.