EL SALVADOR:

Reclamo de organizaciones y compromiso del Presidente Funes aderezan el Día Internacional de las Personas con Discapacidad

De: Luis Fernando Astorga Gatjens/ Especial para RIADIS en acción

Al ser invitado por la Mesa Permanente de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad y la Secretaría de Inclusión Social de El Salvador, como expositor en la actividad conjunta celebrada en San Salvador con motivo del Día Nacional e Internacional de las Personas con Discapacidad, me permitió el privilegio de ser testigo de un hermoso acto de franca reivindicación de justicia y de sincero compromiso con los excluidos de siempre.

Un millar de personas abarrotaron el Pabellón 2 del Centro Internacional de Ferias y Convenciones
Descripción fotografía: Un millar de personas abarrotaron el Pabellón 2 del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO) de la capital salvadoreña, donde se conmemoró el Día Nacional e Internacional de las Personas con Discapacidad.

Cuando mi amigo, Michael Kleutgens (Paco), protagónico impulsor de la organización “Los Angelitos”, que conjunta a familiares de personas con discapacidad, me trasmitió la petición de las y los integrantes de la Mesa Permanente de que les acompañara en esa actividad, con una ponencia, le respondí de inmediato que si y le indiqué que lo consideraba un gran privilegio. La razón es muy sencilla. Por una parte era un pedido de hermanos y hermanas, que luchan por los derechos de las personas con discapacidad, desde sus organizaciones diversas y por otra, se trataba de estar presente en una esperanzadora actividad, frente a las más altas autoridades de un Gobierno, que brilla en la región, por sus compromisos en materia de desarrollo e inclusión social.

Momento en que los integrantes de la mesa que presidió el acto del 3 de diciembre, en El Salvador, cantan el himno nacional
Descripción fotografía: La fotografía recoge el momento en que los integrantes de la mesa que presidió el acto del 3 de diciembre, en El Salvador, cantan el himno nacional. De izquierda a derecha aparecen: Oscar Humberto Luna, Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Vanda Pignato, Secretaria de Inclusión Social y Primera Dama de la República, Mauricio Funes, Presidente de la República y Luz Marlene Aguilar, representante de la Mesa Permanente de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad.

La crónica que comparto hoy en “RIADIS en acción” retrata un momento, una instantánea que debe repetirse a lo largo de nuestra América Latina, ya que en El Salvador se dio un encuentro constructivo entre las organizaciones de personas con discapacidad y el Presidente de la República y la Secretaria de Inclusión Social y se habló claro y transparente sobre los graves problemas y necesidades del sector y su larga postergación.

Una actividad distinta

La actividad que se celebró en esa tórrida mañana del 3 de diciembre, en el Pabellón 2 del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO) de la capital salvadoreña, fue muy distinta a las anteriores. En el pasado, no habían sido actividades conjuntamente celebradas por organizaciones de la sociedad civil e instituciones de Gobierno. Eran agua y aceite. Ahora se da un punto de encuentro conformado por un millar de personas entre personas con discapacidad, familiares, autoridades del Estado, miembros del cuerpo diplomático acreditado en El Salvador y un nutrido contingente de reporteros y camarógrafos de los medios de comunicación.

La agenda fue elaborada por la Mesa Permanente y la Secretaría de Inclusión Social (SIS). El tipo de acto masivo, el estilo y la convocatoria y movilización de las y los participantes, estuvo a cargo de la Mesa Permanente. Y lo bueno fue que la convocatoria y la movilización estuvo llena tanto de rostros capitalinos como de zonas rurales del país centroamericano.

La Mesa Permanente es una instancia que fue creada en el año 2006, cuando la Procuraduría estaba bajo la dirección de la Señora Beatrice de Carrillo. Formalmente, la mesa está constituida por 27 organizaciones e instituciones y una persona que participa en forma independiente. Reúne a asociaciones de personas con discapacidad y de familiares, organizaciones cooperativas de personas con discapacidad, instituciones de servicios, ONG interesadas y relacionadas con temas de discapacidad y tres universidades privadas con carreras afines a esta materia.

La mesa es un espacio institucional de la Procuraduría: Consecuentemente, sus acciones y pronunciamientos deben de contar con el visto bueno del Procurador. La mesa es presidida por el Señor Antonio Aguilar, quien es el Procurador Adjunto para los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Procuraduría.

La SIS es una creación reciente del nuevo Gobierno, que inició funciones el 1º de junio del 2009; es decir tan solo hace seis meses. La SIS sustituyó a la antigua Secretaría Nacional de la Familia (SNF), entidad pública con una fuerte impronta asistencial. La SIS está a cargo de la Señora Vanda Pignato, quien es la Primera Dama de El Salvador, pero que con su discurso y rol en el emergente gobierno, se separa de las funciones y estilo tradicional de las Primeras Damas, especialmente en lo que se refiere a población con discapacidad.

La principal función enunciada de esta secretaría es garantizar que los intereses, demandas y derechos de los sectores considerados socialmente como “vulnerables”, sean tomadas en cuenta en las políticas públicas de todas las instancias del Gobierno y del Estado. Según las propias palabras de la misma secretaria Pignato, quiere ser la "piedra en el zapato de los ministerios" hasta lograr que los derechos de los sectores vulnerados y vulnerables, se cumplan. Los sectores con los cuales la SIS trabaja son: mujeres, niños y jóvenes, adultos mayores, personas con discapacidad, indígenas, afectados por VIH/SIDA. La SIS tiene --aparte de quien la conduce, Señora Vanda Pignato-- un Director General, el jurista Carlos Urquilla. Mientras tanto para cada tema sectorial cuenta con un director o directora. En el caso del sector de personas con discapacidad, quien ejerce esas funciones, es la Señora Maritza Melara.

He aquí la descripción telegráfica de los dos actores (público y de la sociedad civil), que en su guión y desarrollo, posibilitaran que en El Salvador, este 3 de diciembre, se produjera una actividad con una química distinta.

Hablar fuerte y claro

Después de entonar las estrofas el Himno Nacional, arrancaron las intervenciones de quienes presidieron el acto conmemorativo. Empezó el Señor Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Oscar Humberto Luna.

El claro expositor resaltó la enorme importancia de que el Estado salvadoreño ratificara la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad y su protocolo opcional. Puso de relieve igualmente el valor de este tratado como instrumento programático para lograr avances efectivos en los derechos de las personas con discapacidad.

El procurador recordó que la situación de las personas con discapacidad es precaria, producto de la discriminación omnipresente y que eso sólo podría corregirse con políticas realmente incluyentes. Subrayó de manera firme también que era necesario que se aseguraran recursos presupuestarios, para la ejecución de los programas gubernamentales dirigidos a atender los problemas y necesidades de las personas con discapacidad.

Seguidamente, intervino Luz Marlene Aguilar. Ella habló en representación de la Mesa Permanente y trajo al evento el discurso fresco y franco de esa instancia de la sociedad civil, que coordina la Procuraduría.

Ella hizo valer su primer nombre (Luz) y dijo las cosas como son, sin mucho adorno: Las personas con discapacidad en el Salvador padecen el flagelo implacable de la discriminación, la exclusión social y la pobreza. Ante una situación tan difícil, los distintos Gobiernos anteriores se han quedado en vanas promesas de mejorar sus condiciones de vida pero las cosas no han cambiado. Han tendido que padecer una interminable espera.

La Mesa Permanente, a través de la voz firme de Luz Marlene, planteó que no se conocía a ciencia cierta el número y las condiciones más concretas de las personas con discapacidad en El Salvador. Por ello abogó por una investigación estadística rigurosa, que permitiera su conocimiento cabal; materia prima importante a la hora de planificar su debida atención.

La representante de la Mesa Permanente reseñó el significativo valor de la Convención de Naciones Unidas y el importante hecho de que el Salvador la hubiese ratificado, pero acotó con sencilla crudeza que ya tenemos Convención, pero lo que ahora queremos es acción. Y esta acción se traduce en asignar presupuestos a las políticas públicas y programas sociales, que benefician a las personas con discapacidad.

Un Gobierno receptivo y que se compromete

Después de la intervención transparente de la mesa, vino el discurso de Vanda Pignato, en su condición de Secretaria de Inclusión Social. Ahí pude escuchar la voz, no de una Primera Dama, henchida de buenos propósitos y con una visión caritativa de la discapacidad, sino de una funcionaria pública perfectamente informada de la situación cotidiana que enfrenta las personas con discapacidad y la necesidad imperiosa de desarrollar políticas gubernamentales incluyentes.

Su intervención fue de compromiso con los derechos de las personas con discapacidad. Se percibe a lo lejos que su discurso fija una ruta para convertir la expectativa de derechos vigentes en programas incluyentes, donde las personas con discapacidad dejan de ser objetos de lástima para ser sujetos de derechos. Su voz llega firme con un acento lejano de su portugués natal, pero da confianza porque transparente sinceridad; esa moneda tan escasa en los discursos oficiales de la gran mayoría de los países de la región.

Luego vino el orador de fondo del acto, el Señor Presidente de la República, Mauricio Funes. Tenía buenas expectativas de lo que iba a decir pero quería escuchar que iba a expresar sobre los temas generales y cómo iba a responder las demandas tan concretas, expresadas por la Mesa Permanente a través de la voz emocionada de Luz Marlene.

Primeramente agradeció la labor que desempeña la SIS, la que “tiene en sus manos, velar por el cumplimiento efectivo de los derechos humanos y por la reivindicación de sectores, que han sido permanentemente excluidos de las políticas públicas...”. “Pero no puedo dejar de agradecer y felicitar, muy especialmente, a todas las organizaciones, que no desde ahora, sino desde siempre, han venido luchando para que los Gobiernos y las instituciones del Estado, atiendan y den respuesta, a las necesidades de las personas con discapacidad”.

Y continuó: “En este acto, en el que precisamente nos acompaña una amplia representación de esas asociaciones, quiero trasmitirles que este Gobierno es muy consciente de las dificultades que han atravesado durante décadas y que siguen sufriendo”. Seguidamente dio respuesta a lo expresado por la sociedad civil: “Hago eco de las observaciones del diagnóstico muy objetivo, muy certero, que ha hecho Luz Marlene Aguilar, en representación de las organizaciones de la sociedad civil, que trabajan y están representadas en la Mesa Permanente de Personas con Discapacidad. Usted tienen razón –le dijo a Luz Marlene--, hay que pasar de las convenciones, a las acciones. Hay que pasar de las declaraciones de buenas intenciones, a compromisos que se adquieren, no sólo con el diseño de políticas públicas, sino que sobre todo, con su emprendimiento”.

Pero el Presidente Funes fue aún más lejos en su posición crítica en relación con el cumplimiento gubernamental: “Usted tiene razón, hemos suscrito y aprobado una Ley de Equiparación de Oportunidades, y me atrevería a decir, de que la ley es letra muerta, no la cumplen, ni la empresa privada, ni el sector público y lo que es lo peor, no la cumplimos nosotros como gobernantes, que somos los que deberíamos fiscalizar, que esa ley de ejecute, y sancionar, al que no la cumple”.

En la crítica y diagnóstico presidencial también debía estar el Consejo Nacional de Atención a las Personas con Discapacidad. “El CONAIPD –afirmó el mandatario—no ha pasado de ser un mero formalismo, un Consejo, al que nadie escuchaba y cuyas políticas, no tuvieron eco en la sociedad porque carecía del respaldo necesario. El CONAIPD se convirtió en otro de los ejemplos, de una política repetida, durante años, que consistió en la creación de consejos inoperantes, conformados, con la sola intención de quitarse un problema de encima y de no resolverlos”.

En el orden de soluciones, el presidente Funes expresó que “a partir de ahora, las políticas del CONAIPD, tendrán el respaldo y acompañamiento político que merecen, al más alto nivel, y para garantizarlo, he dispuesto que este Consejo, trabaje bajo la supervisión directa de la Secretaría de Inclusión Social, de este modo, sabremos que sus recomendaciones y decisiones relativas, a las políticas destinadas a favorecer a las personas con discapacidad, se cumplirán y aplicarán, efectivamente.” Y como corolario de ese compromiso con el fortalecimiento institucional indicó: “...sólo con instituciones fuertes, podemos elaborar e implementar políticas fuertes, que den respuesta, a problemas estructurales, como la falta de oportunidades y discriminación”.

El Presidente Funes también se comprometió a aumentar el presupuesto del CONAIPD. “...este Consejo tenía atribuido un presupuesto de medio millón de dólares, una cifra invisible para una tarea de vital importancia como es garantizar las condiciones de vida digna para este grupos de ciudadanos y ciudadanas...”. “Pero incluso, en este contexto de finanzas públicas exiguas, les garantizo que el presupuesto para el CONAIPD, ahora que pasa a ser una institución supervisada por la Secretaría de Inclusión Social, va a aumentar sustancialmente”.

Tengo que decir que lo dicho por el Presidente salvadoreño, en ese bullicioso y cálido acto del 3 de diciembre, me llenó plenamente mis expectativas. Fue un discurso diáfano con compromisos tan claros como corroborables.

Es seguro que el 3 de diciembre del 2010, será un buen momento para hacer el balance de cómo las acciones prometidas y los compromisos adquiridos, le dieron vida a los derechos, las normas y las Convenciones, que favorecen a las personas con discapacidad en El Salvador de nuestros esperanzados días.

momento en que Luis Fernando Astorga Gatjens Asesor de la RIADIS, saluda a la Señora Vanda Pignato
Descripción fotografía: La fotografía recoge el momento en que Luis Fernando Astorga Gatjens (autor de la crónica), Asesor Político de la RIADIS, saluda a la Señora Vanda Pignato, Secretaria de Inclusión Social y Primera Dama y al Señor Presidente de la República de El Salvador, Mauricio Funes.