Disability Rights Fund (DRF):
Avanzando con la Convención de la ONU a través del otorgamiento de subvenciones
Una colaboración de Diana Samarasan, Directora Disability Rights Fund (DRF)
El Fondo por los Derechos de las Personas con Discapacidad (DRF por sus siglas en inglés) es un proyecto de colaboración en una alianza entre activistas en derechos de las personas con discapacidad y donantes, con el objeto de avanzar con la Convención Sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), apoyando a las organizaciones de personas con discapacidad (OPD) del Sur Global y Europa del Este/antigua Unión Soviética. El DRF proporciona una manera efectiva para que los donantes se comprometan en una nuevo área de derechos, así como un medio para que las OPD directamente comuniquen sus prioridades a donantes, al abordar los derechos humanos de las personas con discapacidades físicas, sensoriales, psicosociales e intelectuales.
El DRF pretende potenciar políticamente (“empoderar”) a las OPD alrededor del mundo para que participen en los mecanismos de implementación y monitoreo de la CDPD, tal y como el mismo tratado lo establece, a través de subvenciones inteligentes, que involucran tanto a donantes como a las personas con discapacidad a la hora de decidir cómo se gobierna el fondo.
El DRF se inició como resultado de conversaciones entre personas filantrópicas y la comunidad de personas con discapacidad durante las reuniones del Comité Ad Hoc, que resultaron en la adopción de la CDPD. Representantes de los donantes conceptualizaron el fondo como una respuesta al vacío de financiamiento para los derechos de las personas con discapacidad1, reconociendo el potencial impacto de un marco de derechos humanos en el grupo minoritario más grande del mundo –las personas con discapacidad que componen, según estimaciones, 650 millones de personas, o el 10% de la población mundial--, y la ventana de la oportunidad se abrió gracias al proceso que condujo a la adopción de la Convención en diciembre de 2006.
En el 2007, un donante anónimo inició el DRF con una subvención para el Fondo, con el objeto de que Global Human Rights (en Washington D. C.) contratase a un consultor que desarrollara la estructura y construyera relaciones con otros donantes y el campo de los derechos de las personas con discapacidad. Inspirado por las bases energizadas de las personas con discapacidad, representadas por el Caucus Internacional sobre Discapacidad (IDC, en sus siglas en inglés)), que jugó un papel protagónico en las negociaciones y la elaboración del texto de la CDPD, el DRF fue construido como una colaboración entre los donantes y la comunidad de personas con discapacidad. Las discusiones sostenidas entre los miembros del grupo de trabajo sobre discapacidad del Grupo Internacional de Donantes por los Derechos Humanos (IHRFG por sus siglas en inglés), cuya sede se encuentra en Nueva York, apoyaron la idea de un fondo colaborativo (múltiples donantes), y proporcionaron un foro para hacer aportes críticos a la estructura propuesta de cómo se gobierna el fondo.
Con insumos de los representantes de los donantes, intermediarios de otros donantes y la comunidad internacional de personas con discapacidad, un marco para el Fondo, detallando la misión, su rango de cobertura, estructura de gobierno, y resultados esperados, fue finalizado en diciembre de 2007. El objetivo amplio del Fondo fue definido como el avance de la CDPD en el Sur Global y Europa del Este/antigua Unión
Soviética, y su estrategia principal, la de apoyar a las organizaciones de personas con discapacidad en el ámbito nacional, a través de subvenciones modestas orientadas a la defensa de los derechos de las personas con discapacidad. El programa clave del DRF es el otorgamiento de subvenciones; el fortalecimiento del trabajo de campo de los donantes en esta área subraya este objetivo.
La estructura única del Fondo incluye un Panel Consultivo de Asesores y Asesoras integrado por 12 miembros, quienes son, en su mayoría, personas con discapacidad provenientes del Sur Global y Europa del Este, y que hace recomendaciones sobre el otorgamiento de las subvenciones; y un Comité Directivo compuesto de representantes de los donantes y cuatro miembros del Panel de Asesores y Asesoras, que finaliza la estrategia y directrices de las subvenciones, hace recomendaciones finales de los beneficiarios, y supervisa el Fondo.
Esta estructura, que coloca a personas con discapacidad en papeles poderosos dentro del DRF, fue informado tanto como nueva filosofía en el otorgamiento de subvenciones que procura incluir a las comunidades beneficiarias en el proceso de otorgamiento de subvenciones, así como por los principios y artículos de la CDPD, que reconoce la participación como imperativa.
El proceso de creación del Fondo, que involucró discusiones extensas con la comunidad de personas con discapacidad, la deliberación abierta del marco del Fondo, y la nominación de Asesores y Asesoras (y futuros miembros del Comité Directivo) a través de las redes internacionales y regionales de organizaciones de personas con discapacidad, han sido claves para el establecimiento del Fondo como un vehículo innovador para el otorgamiento de subvenciones que opera concertadamente con la consigna de la comunidad de personas con discapacidad: “Nada acerca de nosotros/as sin nosotros/as”.
La tarea principal del DRF es apoyar a las organizaciones de personas con discapacidad propiciando su participación en el avance de la Convención. Dada la invisibilización persistente de las personas con discapacidad en OPD, esto no será fácil. Un abordaje de la discapacidad basado en la caridad es la norma entre donantes y la sociedad civil, incluso entre las OPD. La creencia de que las personas con discapacidad pertenecen al ámbito de la beneficencia o de la salud, y no en el ámbito de los derechos, es persistente. La explicación de que la discapacidad es un asunto de derechos es un precursor necesario para obtener el apoyo de los donantes de derechos humanos y justicia social. Para avanzar con la Convención es crítica la capacitación de las personas con discapacidad para que comprendan y utilicen el abordaje desde los derechos humanos. Construir una plataforma común entre donantes y las personas con discapacidad a través del vehículo del Fondo, es esencial para empezar a abordar las condiciones en las que viven la mayoría de las personas con discapacidad.
El primer ciclo de subvenciones del DRF fue iniciado en junio de 2008 con una convocatoria abierta para la presentación de propuestas, dirigido a siete países en África, Asia y América Latina: Ghana, Namibia y Uganda; Bangladesh; Ecuador, Nicaragua y Perú. Estos países fueron seleccionados con base a dos criterios principales: Evidencia de voluntad política para el avance de los derechos de las personas con discapacidad (incluyendo pero no exclusivo a la ratificación), y la existencia de un movimiento de personas con discapacidad diverso y vibrante. En términos de avanzar con la CDPD, estos criterios fueron determinantes como una base importante para subvenciones exitosas. La convocatoria delineó las prioridades del DRF en las áreas de: Toma de conciencia sobre la CDPD, construyendo coaliciones y redes para incrementar las voces y la visibilidad de las personas con discapacidad, y la defensa de derechos y el monitoreo. Para la fecha límite de cierre de recepción, se recibieron un total de 156 aplicaciones para financiamiento. De éstas, se otorgaron 33 subvenciones: Nueve en Uganda, cinco en Ghana, dos en Namibia, cinco en Bangladesh, siete en Perú, cuatro en Nicaragua, y una en Ecuador. Los beneficiarios incluyeron, por ejemplo, una organización de abogados con discapacidad en Uganda, una organización recién formada de personas con discapacidad psico-social del Perú, una red de organizaciones de base de personas con discapacidad dirigida por mujeres en Bangladesh. Una lista de lo s beneficiarios y sus proyectos puede ser vista en el sitio Internet del DRF. La cantidad total otorgada en subvenciones fue de US$ 800,000 (dólares estadounidenses). Los proyectos de los beneficiarios iniciaron su ejecución en enero de 2009.
Para determinar a los beneficiarios, el DRF utiliza un proceso de tres etapas de revisión para los proyectos. Primero, revisa los criterios básicos de elegibilidad (por ejemplo, si la solicitante es una organización de personas con discapacidad); luego asigna un puntaje a la capacidad y cohesión organizacional, el impacto esperado y lo innovador de la propuesta (en relación con el avance de la CDPD); y finalmente es deliberado por el Consejo Directivo en pleno. Reconociendo el hecho que la mayoría de las OPD han tenido muy pocas oportunidades para acceder al financiamiento extranjero o basado en derechos, el proceso de revisión incluye un período de cuatro a seis semanas de comunicaciones de ida y vuelta con los beneficiarios elegibles, para completar toda la documentación necesaria y para aclarar los objetivos, actividades y presupuestos. Un proceso de consenso entre el personal del DRF, y con el Comité Directivo a través de una reunión presencial con los miembros del Comité, completa el proceso de decisiones sobre las subvenciones.
En 2009, el DRF tendrá dos ciclos de subvenciones; el primer ciclo fue publicado en febrero (fecha límite de recepción de aplicaciones es el 15 de abril) y está dirigido a tres países nuevos: India, México y Ucrania. El segundo ciclo, que será publicado en julio, estará dirigido a los siete países actuales, lo cual permitirá a los actuales beneficiarios a que obtengan potencialmente un segundo año de apoyo, y expandiendo los apoyos a nuevos beneficiarios. Hay dos corrientes separadas de financiamiento: 1) Subvenciones en el rango de $5,000 - $30,000, dirigidos a organizaciones individuales o socios que resalten la inclusión y capacidad organizacional para trabajar con la CDPD o que trabajen en el abordaje de artículos específicos de la CDPD en el ámbito local; y 2) Subvenciones en el rango desde $30,000 - $70,000 y dirigidos a las coaliciones nacionales que estén trabajando en la ratificación, la armonización legislativa con la CDPD, y en la elaboración de informes sombra. Estas dos corrientes separadas de financiamiento permite al DRF proyectarse hacia las diferentes bases importantes dentro de la comunidad de personas con discapacidad: Sectores pequeños, emergentes o más marginados, así como esfuerzos nacionales bien establecidos.
El Fondo por los Derechos de las Personas con Discapacidad está comprometido a dirigir financiamiento de organizaciones locales o nacionales de personas con discapacidad, para la potenciación política de la participación de las personas con discapacidad en la ratificación, la aplicación y el monitoreo de la CDPD. Tal como “la Convención tiene valor expresivo porque señala el reconocimiento de la comunidad global de que las personas con discapacidad tienen igual dignidad, autonomía y valor”2, la existencia del Fondo por los Derechos de las Personas con Discapacidad señala a los donantes (y a la sociedad civil) que las luchas de las personas con discapacidad son luchas por los derechos humanos, merecedoras del financiamiento en derechos humanos. Como lo expresó Mohamed Camara de la Federación de Personas con Discapacidad de Guinea: “…ce qui est important c’est votre existence pour le Bonheur des personnes handicapées du monde entier…”