WASHINGTON, 3 Y 4 DE ABRIL:

RIADIS en Foro Hemisférico de la Sociedad Civil preparatorio de Asamblea General de la OEA y Cumbre de las Américas

  • “Las personas con discapacidad en las Américas: Las más excluidas entre las excluidas”, reclama RIADIS

Regina Atalla, Presidenta de la RIADIS estuvo presente en el Foro Hemisférico de la Sociedad Civil en Preparación para la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Quinta Cumbre de las Américas.

La importante actividad fue convocada y organizada por la OEA y se celebró en Washington D.C., los días, 3 y 4 de marzo del 2009. El objetivo definido para el cónclave fue “estimular el debate e intercambio de ideas entre las organizaciones de la sociedad civil que activamente monitorean la implementación de las actividades relacionadas con la agenda interamericana y el cumplimiento de los mandatos de las Cumbres de las Américas”, según lo establecido en la convocatoria.

Igualmente, en la actividad se buscó que las organizaciones de la sociedad civil participantes, presentaran sus recomendaciones a los Estados Miembros de la OEA “como aporte a los trabajos que los Embajadores ante la OEA realizan en preparación para el Trigésimo Noveno Período Ordinario de la Asamblea General y aquel de los Coordinadores Nacionales de Cumbres en preparación para la Quinta Cumbre de las Américas”.

Al Foro se dieron cita más de un centenar de representantes de organizaciones de los diversos sectores de la sociedad civil del hemisferio. La RIADIS lo fijó como un importante escenario para incidir en pro de la lucha contra la discriminación contra las personas con discapacidad y en función de colocar en la agenda de la OEA el tema de los derechos de las personas con discapacidad, buscando que eso se dé a través de la materialización de las acciones contempladas en el Plan de Acción del Decenio de la OEA por los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad.

Con miras a alcanzar esos propósitos, la Presidenta de la RIADIS, fijó la siguiente posición:

Me es muy grato dirigirme a Ustedes, para compartir algunas ideas sobre el sector que represento, que son las personas con discapacidad y sus familias de los países de América Latina y El Caribe.

En primer término, quiero indicarles que vengo aquí en representación de la Red Latinoamericana de Organizaciones No Gubernamentales de Personas con Discapacidad y sus Familias (RIADIS). La RIADIS es una red conformada por organizaciones de personas con discapacidad de 19 países de América Latina y El Caribe, en la que, actualmente, participan más de 60 organizaciones nacionales, cuya base son personas con discapacidad, que incluye todos los tipos de discapacidad: física, sensorial (ciegas, sordas, sordo ciegas), intelectual y mental o psico-social. Igualmente en nuestra red participan algunas organizaciones no gubernamentales de carácter técnico, en calidad de organizaciones colaboradoras. También pueden ser organizaciones miembros de la red, organismos regionales latinoamericanos de personas con discapacidad.

Es también de nuestro interés que Ustedes conozcan que la RIADIS, desde su nacimiento, ha estado muy activa en función de la causa de la no discriminación asociada a la discapacidad y a la lucha por la vigencia plena de los derechos de las personas con discapacidad, en el marco interamericano y de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

En tal contexto se ubican los esfuerzos de la RIADIS para que la Convención Interamericana para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad (Convención de Guatemala, julio, 1999), sea ratificada por todos los países de la OEA y para lograr su implementación efectiva por los Estados ratificantes. En función de tal propósito, la RIADIS organizó y llevó a cabo una exitosa campaña internacional dirigida a que la Secretaría General de la OEA, cumpliera con lo dispuesto por este tratado y convocara al Comité Anti-Discriminación, lo que se logró para febrero-marzo, 2007, cuando este comité celebró su primera reunión en la Ciudad de Panamá. Igualmente, la RIADIS estuvo muy activa en la segunda reunión del Comité, celebrada en Brasilia el año pasado, reivindicando el protagonismo de la sociedad civil en estos esfuerzos de vigilancia y monitoreo.

La RIADIS también se ha destacado en el impulso de acciones orientadas a llamar la atención sobre la situación de las personas con discapacidad y para generar políticas y acciones gubernamentales y de la cooperación internacional, dirigidas a mejorar tal situación. Dentro de esa línea, impulsó en seno de la OEA, la declaratoria de un Decenio de las Personas con Discapacidad. Esta iniciativa prosperó en la OEA, por el valioso impulso que le dieron organizaciones peruanas y el Estado peruano junto a otros estados de la región, logrando que XXXVI Asamblea General de la OEA, celebrada en República Dominicana, en junio del 2006, declarara el Decenio de las Américas por la Dignidad y los Derechos de las Personas con Discapacidad 2006-2016. Cabe resaltar como un hecho de gran valor que la RIADIS hizo importantes y significativos aportes en la elaboración del Plan de Acción del Decenio de la OEA.

Todos estos esfuerzos los ha hecho la RIADIS, plenamente consciente de la grave situación de pobreza, discriminación y exclusión, que enfrentan cotidianamente las personas con discapacidad y sus familias, en los países latinoamericanos. Veamos algunas cifras, que retratan esa realidad que nos hace aseverar que las personas con discapacidad se encuentran entre las más excluidas entre las excluidas.

Foro de la OEA: Izquierda: Plano general del encuentro. Derecha: Eugenia Podesta de Vital Voices Global Partnership y Regina Atalla Dos aspectos del Foro de la OEA: Izquierda: Plano general del encuentro. Derecha: Eugenia Podesta de Vital Voices Global Partnership y Regina Atalla.

Según datos de las Naciones Unidas, el 82 % de las personas con discapacidad en los países del sur, se debaten entre la pobreza y la pobreza extrema. En el caso, de nuestra región, si partimos de que hay, aproximadamente, 90 millones de personas con discapacidad, cerca de 73 millones vivirán bajo el azote de la pobreza. Esto demuestra de manera clara y contundente la relación profunda entre la pobreza y la discapacidad, en ese círculo vicioso, que las relaciona como causa y efecto.

Para esos millones de personas el acceso a la salud, a la rehabilitación, a la educación y al empleo, son más quimeras que realidades concretas, en situaciones caracterizadas por el aislamiento y la discriminación social.

Aún cuando hay escasez de datos específicos que caractericen en detalle la situación latinoamericana, los números globales relacionados con el mundo en desarrollo, nos fijan, claramente, esa realidad de pobreza, discriminación y exclusión que afecta a las personas con discapacidad y sus entornos familiares en nuestra región.

-Uno de cada cinco de los habitantes más pobres del mundo tienen alguna deficiencia, según la estimación del Banco Mundial.

-Sólo el 2 % de las personas con discapacidad del los países en desarrollo tienen acceso a rehabilitación y a servicios básicos apropiados.

-En materia de educación, sólo entre el 1 y 2 % de los niños y niñas de los países en desarrollo la reciben.

-Según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en América Latina y El Caribe, más del 80 % de personas con discapacidad, en edad productiva, están desempleadas.

Estos breves y escuetos datos nos dan un perfil de las exclusión y discriminación, estructural e histórica, que enfrentan las personas con discapacidad y sus familias, en nuestros países. Empero esta situación de por si sombría, es muy posible que se agrave como consecuencia de la profunda crisis económica, que enfrenta en mundo globalizado de hoy.

Es inaceptable que los Estados, que los Gobiernos, las agencias internacionales y las organizaciones de la sociedad civil, que representan a los distintos sectores sociales, se mantengan ajenos e impasibles ante la situación, que han venido sufriendo las personas con discapacidad y la que podrían enfrentar en toda su gravedad, si no se adopten medidas y acciones efectivas y oportunas.

Nuestra organización considera que el marco jurídico y programático que establece la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, adoptada por la ONU en diciembre, 2006 y que entrara en vigor, internacionalmente, el 3 de mayo del 2008, nos fija el camino que hay que recorrer para logar avances

efectivos en la lucha contra la discriminación asociada con discapacidad, en la lucha contra la pobreza generada por la discapacidad y en la realización de los derechos humanos, por parte de las personas con discapacidad.

Este marco jurídico tiene un especial significado para América Latina y El Caribe, ya que nuestra región lidera, entre todas las regiones del planeta, el número de ratificaciones de este tratado internacional, con 16 países que ya lo ratificaron. Ahora el gran desafío y la gran ilusión, es que tales ratificaciones, se conviertan en cambios en las normativas internas y en planes, políticas públicas y programas, que impacten favorablemente, a las personas con discapacidad, especialmente, las más afectadas por la discriminación y la pobreza. El dicho tiene que convertirse en hechos palpables y medibles.

De igual manera, esperamos que la Convención de Guatemala contribuya a la erradicación progresiva y sostenible de todas las formas de discriminación, que afectan a las personas con discapacidad. En este marco de la OEA, en el presente, es muy importante que tanto el organismo hemisférico como los gobiernos de los países, conviertan el Plan de Acción de Decenio, en acciones concretas en todos los campos que cubre ese plan.

Se está a tiempo de evitar que el Decenio de las Américas por los Derechos y las Dignidad de las Personas con Discapacidad, se convierta en un período simplemente simbólico o en otro glorioso saludo a la bandera, sin trascendencia efectiva para los millones de personas con discapacidad, que esperan que se les mejore sus condiciones de vida.

Este foro es un buen escenario de intercambio y debate para conocer este tema de la situación y los derechos de las personas con discapacidad y fijar compromisos comunes para colocarlo, como es apropiado, en la agenda de la OEA y de la próxima Cumbre de las Américas.

Con los instrumentos aprobados por la OEA y la ONU, ya es imposible postergar este tema y colocarlo como tópico marginal, propio del asistencialismo público o la caridad privada. ¡Esta es la hora de las personas con discapacidad! ¡Esta es la hora de los derechos de las personas con discapacidad! ¡Nada acerca de las personas con discapacidad, sin las personas con discapacidad!